VACA LACTANTE

VACA LACTANTE

lunes, 5 de abril de 2010

BOVINOS EN PASTOREO

CONSUMO DE BOVINOS EN PASTOREO


¿De qué depende el consumo de bovinos en pastoreo?
* La producción de carne depende de la alimentación que se les ofrezca a los animales. Son factores fundamentales en la producción de carne en pastoreo la cantidad y la calidad del forraje consumido por el animal. Lamentablemente, muchas veces se desconocen estos dos aspectos. En esta nota se analiza cuánto comen los animales y si es suficiente lo que se dispone de pasto para saciar el consumo

* La restricción nutricional y el posterior aumento compensatorio son indispensables cuando hay escasez del pasto; pero si éste alcanza o sobra, la restricción no trae beneficios

CONSUMO
¿De qué depende el consumo? La respuesta no es simple, ya que se rige por múltiples factores, pero que pueden resumirse en la siguiente ecuación:

consumo/día = cantidad de horas que comen X cantidad de bocados/hora X peso de cada bocado.

CANTIDAD DE HORAS QUE COMEN
Generalmente el animal, aunque tenga hambre, no pastorea más de diez horas. Los picos de consumo son al amanecer y atardecer (una hora antes que se ponga el sol y una hora después), aunque esto es variable; por ejemplo, cuando hay calor intenso, no comen durante el día y lo compensan con pastoreos nocturnos; si la noche también es calurosa, las caídas en el consumo pueden ser de hasta un 25%. Cuando hay temporal, muchas veces la tropa no sale a la pastura y permanece guarecida bajo los árboles.

En una pastura de máxima calidad y oferta, el tiempo que el animal destina a pastorear es el mismo que tarda en llenarse. El problema surge cuando éste no le alcanza y se queda con hambre.

CANTIDAD DE BOCADOS POR HORA
Si bien puede haber variaciones, existe un valor máximo de alrededor de sesenta bocados por minuto. El tiempo para arrancar y llevar el pasto a la boca es casi fijo, lo que más varía es el que tarda en buscar un bocado (lo que depende de la distribución del forraje) y el tiempo que le lleva masticarlo (según la calidad del forraje consumido). Si la pastura es desuniforme en su distribución y el pasto está por manchones, pierde tiempo caminando en busca de un bocado sea éste bueno o no.

Si el bocado que levanta es chico (es corta la pastura o elige las hojitas que están en las ramas de la alfalfa o del trébol rojo), aumenta el número de bocados, pero como éste tiene un máximo no alcanza a compensar el consumo. En caso de que el forraje sea de baja calidad, muy fibroso, el animal pierde tiempo en la masticación y debe aumentar también el número de bocados.

PESO DE CADA BOCADO
Es tal vez el factor más importante y el que más incide sobre el consumo. Responde a la siguiente ecuación: peso del bocado = volumen del bocado X densidad de bocado.

VOLUMEN DE BOCADO
Para poder evaluarlo se debe determinar el área y la profundidad del forraje. Un animal, frente a cualquier tipo de pasto, come por estratos u horizontes, cortando en forma aproximada la mitad de la altura total del pasto disponible. Así, corta a 50 cm. un sorgo forrajero de 1 m. y a 5 cm. una pastura de 10 cm. En una segunda pasada como la mitad de la mitad que había quedado, y así sucesivamente. Esto es la profundidad.
Para determinar el área, el valor depende del tamaño de la boca de cada animal (por lo cual es poco modificable) y, obviamente, está relacionado con el peso vivo. Esta relación no es directamente proporcional.

Por ejemplo, un novillo de 380 kg no tiene el doble de tamaño de boca que un novillo de 190 kg, sino sólo un 65% más.
La densidad depende de la estructura del forraje. Cada tipo de pastura distribuye en forma diferente el peso sobre los distintos estratos de pastoreo antes mencionados. Varía según la estructura espacial de cada especie.
Por ejemplo, la alfalfa tiene en su primer 50% de altura la mitad de su peso total, y el segundo bocado es mucho menos tierno y denso (diferencia clara entre el primer día del piquete y el último, cuando se realiza pastoreo rotativo). Una gramínea anual en cambio tiene un primer bocado profundo pero que solo contiene el 20% del peso total de la planta, lo que hace que el segundo bocado sea parecido al primero.

¿QUÉ SUCEDE EN EL POTRERO?
El manejo de la carga instantánea no alcanza para lograr que los animales consuman a voluntad. Ofreciendo la misma cantidad de forraje por animal se pueden obtener ganancias distintas; por ejemplo, en una situación de invernada de hembras en pastoreo, cuatro vaquillonas en un potrero con una disponibilidad de pasto de 2.000 kg/ha, se obtiene una asignación de 500 kg de pasto por cabeza. Con este nivel de consumo las vaquillonas seguramente tendrán un importante nivel de aumento diario de peso vivo.

Mientras que si en un potrero con una disponibilidad de 500 kg/ha de pasto pastorea solamente uno de estos animales, se dispondrá de la misma asignación de forraje por cabeza (500 kg/cabeza), pero no se logrará el mismo nivel de aumento diario, ya que a este animal no le va a alcanzar el día para poder comer lo mismo que las cuatro vaquillas citadas en el primer ejemplo.

Esto se debe a que los cuatro primeros animales levantan bocados de gran tamaño y peso durante todo el día, mientras que cada bocado que realiza el animal mencionado en segundo término pesa el 75% menos que lo que logran comer los primeros. Para contrarrestar esta situación opta por dar más bocados por minuto, pero el máximo aumento de frecuencia de bocados es del 10%, por lo cual no alcanza a lograr el mismo nivel de consumo diario que tienen los animales en el potrero con buena disponibilidad. Al cabo del día, con la misma oferta por cabeza (500 kg) y una carga cuatro veces mayor, las cuatro vaquillonas comieron más.

Relación entre el consumo voluntario y la eficiencia de cosecha

Para un mayor engorde es necesario lograr el máximo consumo partiendo de la premisa de que consumo es igual a producción. La restricción nutricional y el posterior aumento compensatorio son indispensables cuando hay escasez del pasto, pero si alcanza o sobra, la restricción no trae beneficios


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